“La vida es puro teatro”, afirmó una chica viendo como daba mil vueltas un futbolista cuando apenas lo habían tocado. Necesitamos alegrías y necesitamos dramas, reales o ficticios. Parece que, si no los tenemos en la vida, los buscamos. Unos vemos los realities y los deportes para tener pequeñas dosis, sino vamos a ver destrozarse unos a otros en el box, las luchas, las palizas en Youtube o –hasta- los toros y aumentar esas dosis. Leemos libros, vemos películas y telenovelas que son puro drama. Los hay que se los inventan: un pinchazo por parte de la enfermera y drama. ¿Será así, la vida es puro teatro?
«A lo largo de la historia del hombre, los sueños se han convertido en uno de los misterios más influyentes. La literatura ha dado noticias de esa influencia. Sin embargo, es claro que la dimensión de esta relación entre la vigilia (lo real asumido) y el sueño (los deseos y los miedos) es uno de los campos más inexplorados y fértiles para la creación de mundos de ficción.» Un texto de Édgar Adrián Mora /ilustración de Lizzeth Bedolla
Con esta selección de textos hacemos un recorrido por aquello que llamamos sueños y que, parece, la mayoría de las personas buscan pero muy pocos consiguen. Los textos pertenecen al libro Sobre las personas y la vida, de Jesús Alcoba, recientemente editado por vozed Editorial (2014)
«¿De qué están hechos los sueños? De una idea del hombre diferente. Dicho de otra manera: sabernos de otro modo en el mundo es la sustancia de la que están hechos los sueños.»
«Todo aquello que nos parece real se ha convertido en mera apariencia».
«Mi sueño sería vivir en un país de felicidad impoluta, absoluto respeto a los derechos humanos y resplandor alegre en los ojos de sus habitantes.»
«En el año 2042 los sueños se describen como «representaciones fantásticas que el ser humano sufría mientras dormía». Un texto de Gustavo Macedo /Ilustración de Rubén Prieto
«Si de acumular sueños se trata, me enteré de tres personajes que reunieron una gran cantidad de estos, y los compartieron con el mundo de maneras bastante peculiares.»
«Desde que inventaron los sueños nos jodieron la vida. No tengo claro si fueron los dioses, cuales quiera que sean, o fue el propio hombre, pero estamos jodidos.»
Un texto de Adrián L. Alexander /fotografía de Jose Granizo
«Pero el acto de escribir va más allá de unir dos realidades distintas, ya que la codificación de un sueño en palabras implica una acción deliberada. En otras palabras, es un sueño dirigido. Un sueño lúcido.»
La vida y deseos de una mujer, escritora. Un retrato intimista, un tanto onírico, en el que los sueños vuelan libres con un canto a la esperanza.
«El pequeño Ángel, un niño de seis años con hoyuelos en las mejillas, dientes de conejo y cara de pícaro, se encontraba en su cuarto, jugando a la guerra». Su vida y la de sus padres. Un cuento de Gabriel Vázquez G. /Ilustración de Laura Trisot
Un cuaderno de viajes según la imaginación de su escritor. Una selección de cuentos de César S. Sánchez
«La escritura de Aníbal Cristobo es una escenografía. En ella hay personajes, hay fotogramas del viejo oeste, hay fragmentos de tratados de anatomía, hay música y lo que esa música hizo sentir a un adolescente, hay voces que provienen del periodismo, de los comentarios de las redes sociales, de las películas vistas en los autobuses, incluso de ese vaciadero de escombros que es la poesía.»
Entre la materiales: tijeras, cuchillas, papel y revistas viejas, pegamento… Humberto Bedolla charla con el Sr. García apropósito de un taller de collage.
«He descubierto en África que un instante no tiene por qué ser corto o largo, o demasiado corto o demasiado largo. Eso depende de cómo te hayan enseñado a apreciar el paso del tiempo. De cómo lo percibe ahora tu instinto, de cómo te late el corazón, y cómo estás acostumbrado a mirar y a escuchar.»
«A ver. Ocurre que he superado la barrera de los treinta hace unos años (hace unos buenos años) y pienso o que hay mucho niñato y niñata perdido de la vida por estas tierras africanas o yo tengo un grado de madurez fuera de la común.»