España, simplemente fútbol
Recorremos la histórica Ruta 66 desde Miami, Oklahoma hasta Galena, Kansas para ir poniendo rumbo a Atlanta donde se jugará “el partido”. Estamos en el Sur, donde la lucha por los derechos civiles de los negros alcanzó su cénit en la década de los ‘60. En Little Rock, Arkansas, 1.200 militares tuvieron que escoltar a 9 estudiantes negros para que pudieran ingresar a la escuela. En Memphis, Tennessee, fue asesinado Martin Luther King, el líder del movimiento afroamericano.
Nos detenemos en Birmingham, Alabama, para ver la primera semifinal. Llamada trágicamente “Bombingham” por la bomba puesta por el Ku Klux Klan en la Iglesia de la calle 16 que mató a 4 niñas en 1963, fue la ciudad en donde la discriminación racial alcanzara su punto más alto.
España repite el mismo equipo, es decir que tendremos que esperar al segundo tiempo para disfrutar de la calidad de Pedri. Didier Deschamps recupera a Tchouaméni para su centro del campo y pone a Barcola por la izquierda, pensando un partido en el que España tenga la pelota y Francia contraataque.
Se juega el partido esperado, España tiene la pelota, acelera Cucurella y tira un centro pasado, el lateral izquierdo Digne controla alto, Lamine viene con todo, con el hombro, con el brazo, se la lleva y se lleva la patada de Digne. Penal pita el salvadoreño. ¡Viva Honduras! Toma carrera un especialista, Mikel Oyarzábal la coloca arriba a su derecha, España se pone en ventaja en el primer tiro al arco.
Ahora Francia tiene que jugar pero la que sigue tocando es España, toca Baena, toca Rodri, pared de Lamine con Olmo que se la devuelve de taco, centro y llegada de Fabián que se va por poco. Cuando puede correr Mbappé anticipa Unai Simón muy atento.
Entra Doué y no lo marca a Porro, el lateral español se suelta y hace una pared con Dani Olmo, el albañil lo deja solo, todos los franceses miran como Pedro Porro se enfrenta a Maignan y define con clase, es el 2 a 0 para una España que está disfrutando el partido y lo está ganando con una naturalidad pasmosa.
Mbappé lo intenta solo, pero enfrente están Unai, Cubarsí, Cucurella, no hay cómo ni por dónde. España, simplemente, juega al fútbol, y cuando entra Pedri juega todavía más. Unai Simón anticipa una vez más a Mbappé y Dembélé hace los últimos intentos de una Francia ya derrotada.
Sin estridencias, simplemente jugando al fútbol, jugando mejor que el rival, España está en la Final del Mundial. No controla tanto los partidos como en el 2010, no está brillando Lamine tanto como lo esperábamos, pero son los que mejor juegan al fútbol.

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