Ahí está el Campeón de Europa

Dejamos atrás el gigantesco estadio de los Jaguars de Jacksonville y abandonamos la Florida hacia el norte. Savannah es la ciudad más antigua de Georgia y eso se nota en su pintoresca arquitectura. El Museo de los Derechos Civiles está cerrado, no porque lo haya cerrado Trump sino porque es lunes.

Vamos rumbo a Atlanta, donde Argentina se enfrentará a Egipto mañana temprano. En las profundidades del Estado de Georgia, en un pueblo llamado Dublin, paramos a ver el duelo entre España y Portugal. Hay un Sports Bar. Hermoso. Seis grandes pantallas: el Tenis de Wimbledon, Fútbol Americano, Béisbol… Conseguimos que en una nos pongan el partido, creo que será la primera vez que se vea un partido de fútbol en Dublin.

El Campeón de Europa toca rápido, Dani Olmo lo deja solo a Mikel Oyarzábal y no, no es ni Mbappé, ni Haaland, ni Kane. Ni siquiera este Cristiano Ronaldo de 41 años que al menos acierta al arco para encontrarse con Unai. El crack de España es Lamine Yamal, se acomoda para su zurda, lo hace volar a Costa y el rebote lo coloca Baena al ladito del palo, y Diogo Costa saca una mano impecable.

Nuno Mendes está haciendo un partidazo, lo marca a Lamine, juega, llega, pero cuando Yamal le acelera por quinta vez, le rompe y tiene que salir lesionado. A España le cuesta llegar, Portugal prácticamente no toca la pelota. Un tirito de Baena es lo más peligroso y Lamine la pide para encarar a Semedo.

España circula y circula, nos duerme a todos, lo duerme a Portugal que mira como en el minuto 90 tocan Fabián, Rodri y Ferran Torres que se inventa un pase al claro para la entrada de Mikel Merino. El Conde entra al área y define con elegancia, sin despeinarse. Como aquella tarde inolvidable de Stuttgart en que le marcó el gol a Alemania.

Intentará la heroica Portugal con un cabezazo de Bernardo y otro de João Neves pero el 1 a 0 será el resultado final y España avanza a los Cuartos de Final merecidamente. Portugal, con Cristiano, vuelve a realizar otro discreto Mundial.

Estados Unidos empezó a quedarse afuera de su Mundial por la mañana, cuando su Presidente Donald Trump se vanaglorió de haber presionado a la FIFA para que pudiese jugar el suspendido Balogun esta tarde frente a Bélgica. Apenas empezado el partido, se quedaron todos mirando como Charles De Ketelaere empujaba al gol un balón suelto en el área.

Lo empató Malik Tillman con un tiro libre que desvió Vanaken para descolocar al gran Courtois, pero les duró un minuto la alegría, centro de Trossard y cabezazo de Charles De Ketelaere. Esta modesta Bélgica aprovechaba a un desconocido Estados Unidos que nada tenía que ver con el que vimos frente a Paraguay o Bosnia.

La debacle culminó con una salida del arquero Freese que controló el balón, se durmió, se la robaron, Hans Vanaken pateó al arco, y el central Ream falló el despeje. Al chico de Trump le quedó una mano a mano con Courtois, y ganó, como siempre, el gigante belga. Solo faltaba que se equivocara Richards, se la regaló ni más ni menos que a Romelu Lukaku para que marque el 4 a 1.

Andrés Margolles

Savannah, Georgia, Estados Unidos, 06-07-2026