Con las venas abiertas

Atlanta es la ciudad natal de Martin Luther King, el líder afroamericano que “tenía un sueño”. En el barrio de Sweet Auburn fue donde vivió, en la Iglesia Ebenezer fue donde predicó y aquí está su tumba, junto a la de su mujer, al aire libre, bañada por una suave cascada de aguas azules.

En el céntrico estadio de Atlanta se juega la semifinal más esperada. Argentina contra Inglaterra. “Es un partido de fútbol”, dijo Scaloni. Pero todos sabemos lo que significa. La tensión se palpa en el ambiente, entre las banderas argentinas, en los pubs que copan los ingleses.

Es “el partido”. “El que no salta es un inglés” gritan los hinchas argentinos desde el primer partido contra Argelia. Hoy se juega al fútbol, pero también se juega por las Malvinas, por los dos goles de Diego. Se juega para reivindicar los derechos del Sur del Mundo, Martin Luther King hincharía por la Argentina.

Scaloni sorprende con la entrada del Cholito Simeone en reemplazo del lugarteniente De Paul. A pesar de que solo ha jugado el partido contra Jordania, el hijo de Simeone es titular en la semifinal contra Inglaterra, como para recordarles que el Cholo se llevó a Beckham en el ‘98.

Tuchel sigue buscando el equipo. Pone a James y a Spence en los laterales, prescindiendo de Nico O’Reilly, y a Rogers, que no está haciendo un buen Mundial, lo coloca en el centro, ganando en control y perdiendo en desborde, que quedará a cargo del nuevo fichaje del Barcelona, Anthony Gordon.

Cuando saltan los equipos a calentar, Argentina de azul, como en el ‘86, todas las miradas van hacia Leo Messi. Estrella y goleador del Mundial a sus 39 años, cuando parecía que ya había tocado el cielo con las manos, llega este partido, una semifinal contra Inglaterra, ¿¿¿podrá repetir lo que hizo Diego???

Los himnos son una locura, primero suena el de Inglaterra, imposible escucharlo, solo se escucha la hinchada argentina cantando “el que no salta es un inglés”. Después viene el de Argentina, los ingleses lo abuchean, los argentinos lo cantan lo más alto que pueden, a Enzo Fernández se le saltan las venas.

Ah, en la cancha empieza un partido de fútbol. O algo así, Paredes lo va a buscar a Bellingham, Enzo lo arrolla a Anderson. Se juega a mil revoluciones por minuto. Ahora Paredes se las tiene con Rogers. Es una batalla. Es una cuestión de piel, son ellos o nosotros.

Spence y Gordon llegan con peligro por la izquierda. Kane abre a James por la derecha. Jugar juega más Inglaterra. Argentina apenas se acerca con las ganas del Cholito por la derecha. Messi baja a buscar la pelota, para tenerla un poco, lo tiene a Anderson pegado. El patrón es Paredes.

Arranca Bellingham y no lo podemos parar. Centro de Rice y cabezazo de Stones afuera. Nahuelito le hace una falta a Bellingham en el vértice del área. Esta vez le pega James y la tiene que sacar el Dibu. Entonces aparece Messi, gambetea a uno, a dos, a tres, la patada descalificadora de Anderson le cuesta la amarilla. Un zapatazo de Enzo se va rozando el ángulo. Primer tiempo cero a cero, como en el ‘86.

Argentina sale mejor, Simeone cabecea para Juli que se va hasta el fondo y le quema las manos a Pickford, y luego tira al lateral de la red. El Cuti, que está jugando un partidazo, lo tiene que agarrar a Bellingham y se lleva la amarilla, y Licha tiene otra.

Un pelotazo largo que despeja como puede Tagliafico le queda a Declan Rice, que abre para Rogers, centro y Gordon que se mete por detrás de Nahuelito para empujarla al gol. Gol de Inglaterra. Gol de los actores secundarios. Messi responde con un toque para Enzo que lo proyecta al Cholito y Spence lo cierra justo.

Argentina va, otra vez tiene que ir, otra vez abajo. Inglaterra no sale del área. Entra Nico González por Paredes. La pelota empieza a pasar por Messi, le pone un centro hermoso a Nico y tremenda atajada de Pickford. La pausa publicitaria les da un respiro a los ingleses.

Un centro hermoso de De Paul lo cabecea Mac Allister al palo, lo gritamos todos. Y otro centro más, y otro cabezazo más, y la ataja Pickford. Pase magistral de Messi y el caballo González que la cabecea afuera. Quedan 10. Los ingleses se tiran todos al piso. Ponen todos los defensores que tienen. Entra Lautaro.

Enzo prueba desde lejos y Pickford la saca al córner. El córner lo sacan corto, De Paul, Messi, Enzo, ponele pólvora Enzo, Enzo Fernández le pega cruzado, durísimo, la estirada de Pickford esta vez es inútil. Golazo. Con las venas abiertas de América Latina. Estamos iguales.

Y vamos por más, los ingleses están agarrotados, la tribuna se viene abajo. La pelota ahora tiene nuevo dueño, Rodrigo De Paul. Más argentino que nunca. Mac Allister le vuelve a dar al palo, ahora con el pie. Y la agarra Messi, y vuelve a gambetear, igual que Diego, y mete un centro con la derecha, a la cabeza de Lautaro Martínez, que rompe la red. Gritalo nomás. 2 a 1.

No deje el marcapasos que no terminó. Agarrala Dibu. “Argentina es un sentimiento”. Encima la agarra otra vez Lionel Messi, no se la quita nadie, Bellingham está desesperado. Será uno más en las fotos inglesas de las humillaciones argentinas. El Dibu no quiere jugar, dice que ya se acabó. Y sí, se acabó, ganamos, somos otra vez finalistas del Mundial.

No le ganamos a cualquiera ni de cualquier manera. Le dimos vuelta el partido a Inglaterra, a los piratas. En los últimos diez minutos. Metiéndolos en el arco durante treinta minutos. Hoy jugamos con el alma. Para seguir escribiendo la historia con las venas abiertas.

Andrés Margolles

Atlanta, Georgia, Estados Unidos, 15-07-2026