URU-RUS: La matryoshka rusa | Rusia 2018
Por Nacho Espínola
Por Por Rok Alcántara
Los ojos oscuros de Carlos Vela. Interrogo a mi padre. «Tiene la mirada perdida». No como los cobradores de los penales en el 94. Hay un ligera duda en los ojos oscuros de Vela que segundos después desaparece.
Lugar común. Es casi imposible que Alemania pierda. Una de las excepciones fue contra los búlgaros en los cuartos de final de Estados Unidos. El segundo gol, el cabezazo de Yordan Letchkov, una de las jugadas más hermosas que he visto. Los búlgaros en una semifinal. Su potencia y alegría nos hacía llamarlos gitanos. Letchkov al terminar su carrera deportiva entró a la política. Fue alcalde de su ciudad, después condenado a prisión por abuso de poder.
Werner Herzog camina más de mil kilómetros. Berlín – París. La maestra de su juventud, Lotte Eisner está enferma. Herzog al enterarse, decide emprender la marcha. Ese ritual mantendrá con aliento a Eisner. Un sacrificio, el agotamiento del cuerpo de Herzog hace posible la sobrevivencia de Lotte. Otras lógicas. Un barco de vapor atraviesa el Amazonas.
Manuel Negrete. Jugador de la Universidad Nacional. Un solo gol memorable hace 32 años. Actualmente es candidato para la alcaldía de Coyoacán, Ciudad de México. Hace unos años con Los KFGC fantaseábamos escribir una novela. Un proyecto Wu Ming. Habría exiliados, campos de concentración en el Caribe, un remix de la escena final de Corazón valiente, en tres páginas las historias de aprendizaje de los héroes de Marvel. Cerca del clímax, Manuel Negrete narraría cómo se convirtió en el presidente vitalicio del país. Durante el debate para legalizar la reelección uno de los opositores cuestiona su trayectoria y mérito. Negrete responde estoico y elegante: » Señor senador sus argumentos son válidos. Le soy sincero a usted y al pueblo de México. No me cuento entre los próceres de la nación pero ahhhhhh qué pinche golazo.» En las pantallas del Senado de la República se proyecta la chilena de Negrete. Los legisladores, el personal de limpieza y de seguridad, los asistentes, los cocineros, los periodistas se levantan, gritan y se conmueven con el gol desde fuera del área. La democracia es la evolución melodramática de las telenovelas.
Por Por Jesús García Mora
Rosario, Argentina. En los transformadores eléctricos un letrero: «Cuidado. Hay tensión.»
La sorpresa de un texto que regresa y no se entiende. Gambarotta. Pseudo.
En calle Padilla
unos chinos vestidos de pachucos
se reparten nombres: vos Zhang Cuo
te llamás Francisco, vos Xin Di
te llamás Diego, vos Gong Xi: pacino;
y yo Bei Dao me llamo Pseudo.
En los balcones
las viejas preocupadas
del qué dirán
escuchan éxitos de Serú Girán.
Después, discuten
porque todos quieren llamarse Diego
y le dicen a Bei Dao
que Pseudo no es un nombre.
Relaciones difíciles. Lezama Lima y el recuerdo de Daniel Sada. Maestros. Al llegar a La Habana el primer lugar que visité fue Trocadero 162. Curso Délfico. Sada cuenta las llamadas telefónicas con Bolaño durante la madrugada. Lezama se atasca en las butacas de cine mientras los mariguanos juegan en el frontón. Hay tensión.
Nuevos maestros. Durante algunos días viajé con Sergio Raimondi. La primera noche recitó la alineación del Real de San Luis, narró parte de su experiencia en «Los Mateístas», la gran anécdota de Montalbetti con Ginsberg. Existe una fotografía donde Sergio lee un texto de de Poesía civil a unos metros yo saludo a la cámara como Miss Simpatía. Nuestra sorpresa al vender nuestros libros por 10 euros.
¿O sea que Rusia muestra al mundo el futuro
y Ud. se dedica a estudiar obras barrocas
del siglo diecisiete que nadie sino Ud. mismo
tiene la parsimonia suficiente para leer?
Sorrentino al recibir un premio agradeció a Scorsese, Talking Heads, Fellini y Maradona.
Diego patea una pelota de tenis durante minutos: la belleza del universo. Juventud.