«Lo que tienen los cuentos es que son ideales para iniciarse en la literatura, y a veces, para seguir en ella, cuando el tiempo o la vida no dan para dedicarle tiempo a las grandes ficciones que requieren toda nuestra atención por largos periodos de tiempo.» Un texto de Nadia Orozco, donde nos cuenta porque los cuentos son la puerta a la literatura.
Un artículo fragmentario sobre la lectura y la escritura en internet, de Guillermo Vega Zaragoza/ fotografía de José Manuel Romera.
Miguel Antonio Lupián Soto (Ciudad de México, 1977) es escritor y editor de Penumbria, una revista electrónica de cuentos fantásticos. Nos da su opinión sobre el futuro del cuento, dónde y cómo se lee y si internet ha acercado el cuento a los lectores. Aprovechamos y le pedimos que nos contase un cuento. Aquí sus respuestas.
«La realidad es áspera, como la literatura. No hay realismo mágico, sino simple realismo. Si en Macondo llueve cien días o cien años, si en Comala el silencio, el polvo y la vida son relativos, si en Gopalganj llueven piedras, si existe una ciudad con ese nombre… La realidad es áspera, como la literatura. Todo es un cuento.»
«Hay mucha impostura vestida de calle, muchos adornadores de la realidad, cuentistas que se terminan creyendo sus propias invenciones como si fuera una parte más de su identidad.». Un texto de Manuela della Fontana/ fotografía de José Granizo
Unos cuantos motivos para escribir y leer cuentos. Un texto de Juan Luis Galán Olmedo.
«La industria de las experiencias tenía una escala en la cual el huésped siempre decidía qué era lo máximo que estaba dispuesto a permitir que el usuario hiciera con su cuerpo y su conciencia.»
Un cuento de dictaduras, guerrilleros y distopías, de Bernardo Monroy/ ilustración de Agustín “Grillo” Vega.
¿No son molestos, muy molestos, los que respiran fuerte, miran el teléfono o hablan en el cine?
Una cabeza llena de recuerdos, imágenes ¿inútiles?
«En una ciudad cualquiera, en una avenida cualquiera, en un bar cualquiera, Nina y el Doctor Martin comparten un par de cervezas. No nos llama particularmente la atención: hay otros tantos individuos haciendo exactamente lo mismo; no obstante, esta peculiar pareja de un maestro y su alumna son sujetos de un experimento social del cual, sin saberlo ellos ni quererlo nosotros, es imposible sustraerse.» Un cuento de Nadia Orozco/ ilustración de José Luis Calvo.
«Al principio, los cuentos se contaban al sereno. Al ocaso, los miembros de la tribu se sentaban alrededor de una hoguera para escuchar». Y desde los tiempos remotos hay cuentos, ficción. Y muchos de los cuentos de antaño los seguimos escuchando, aunque la versión conocida no sea la real. Una pequeña antología de cuentos de Cesar S. Sánchez.
Después del final, ¿vivieron felices para siempre, o no?, ¿qué pasó con ellos, con los personajes de los cuentos de siempre?
Un profesor y su familia política. Una prima (¿o era una sobrina?) en una cena de Navidad. El camino que lleva a Belén, un cuento de Dán Lee.
Un legendario estudio que documenta la relación entre los antiguos superpoderes y extraordinarias habilidades naturales y las prácticas sexuales de la humanidad.
«El trajín de los comerciantes de la calle de Tenochtitlán, en Tepito, no cesa, los dos pasillos de la calle, cerca del Eje Uno Oriente, famosa por la venta de Yumbina, películas pornográficas, juguetes sexuales, perfumes de contrabando y donde hace muchos años se vendía directamente mercancía de contrabando, antes, mucho antes del TLC, del tratado del libre comercio». Crónica de un día en Tepito.
«Cuando leo los versos de Avril Blanco los traslado a un contexto distinto al de un libro de poesía. Las imágenes y el ritmo me conducen a referencias históricas, a escenas largas y lentas de cine, a fotografías de Europa del Este. En mi mente coloco esas líneas en algunos objetos. Imagino el desconcierto que causarían, la necesidad de descubrir qué son esas metáforas.»
«Hubo un tiempo no muy lejano, pero cada vez más añorado, en donde se quedaron registrados una larga lista de discos que sirvieron de inspiración a nuevas generaciones de bandas y oyentes, discos para la posteridad, que envejecen saludablemente y se abren paso a nuevos oídos que se rinden ante la magia que encierran. [Discos que] dieron vida a personajes y tramas, creando una nueva dimensión en la música que iba más allá de lo sonoro: crearon una historia, contada a lo largo de la lista de canciones.» Un texto de Rolando Mendoza.