Así me gusta a mí
Atlanta, la Capital del Sur, fue destruida durante la Guerra Civil de los Estados Unidos. La tierra de Martin Luther King terminó por ser un modelo de integración racial y creció hasta llegar a organizar los Juegos Olímpicos de 1996, aquellos Juegos en los que perdimos la Final contra Nigeria en el segundo tiempo.
El ultramoderno Estadio de Atlanta, una caja gigante en el centro de la ciudad, se inauguró en 2017 y no solo es la casa de los Falcons del fútbol americano, sino que aquí juega el Atlanta United que con su característica camiseta rojinegra y dirigido por el Tata Martino se consagró Campeón en 2018.
Scaloni toca menos el equipo de lo que se esperaba. Ya están a punto Tagliafico y Julián, que son titulares. El otro cambio es la entrada de Paredes en lugar de Thiago Almada, con la idea de liberar más a Mac Allister y a Enzo. Egipto llega invicto, liderado por Mohamed Salah y por el impetuoso Hossam Hassam que hoy lo pone al joven talentoso Hassan, al que le vimos una hermosa zurda en el Oviedo, en lugar de Marmoush.
El partido comienza parejo, la más clara la tiene Argentina pero no vale porque De Paul está en offside. Se proyecta el lateral derecho Hany y consigue un córner. La juegan corto, Ashour toca atrás, centro de Attia y entra Yasser Ibrahim por el segundo palo para ganarle a Lisandro y poner a los faraones en ventaja. Pasó poco hasta ahora pero vamos perdiendo por primera vez en el Mundial.
La Argentina responde rápido, Enzo la abre para Tagliafico, llega antes que Hassan y aprovecha que lo marca un delantero para acomodar el cuerpo y fabricarse un penal, el francés Letexier compra. Messi tira fuerte a media altura a la izquierda de Shoubir que vuela igual que contra Tahremi y lo para. No pasa nada, Leo. La hinchada se levanta: “¡de la mano, de Leo Messi, todos la vuelta, vamos a dar!”.
La pausa publicitaria con los 22 grados de aire acondicionado del estadio cerrado de Atlanta exaspera a la Selección, que se queda esperando a Egipto, quiere seguir jugando. Centro hermoso de De Paul, cabezazo de Mac Allister y paradón de Shoubir. Messi y Enzo se encuentran, el fútbol fluye. El partido tiene un ritmo trepidante.
Messi patea un tiro libre a 35 metros del arco y da en el palo, recupera, arranca y le sale muy arriba. Paredes lo encuentra a Tagliafico, la mete adentro para Julián y la atajada de Shoubir es antológica. Giro y zapatazo de Julián, lo estamos haciendo todo bien, pero nos vamos al descanso en desventaja. Es el desafío que les queda a estos chicos, remontar un partido, contra Arabia, en Qatar, se estrellaron con la defensa árabe.
Sale Argentina a seguir jugando pero Hassan hace una jugada maradoneana, gambetea a media selección argentina, al final descarga para Salah que pone un pase magistral para Ziko que define ante la salida del Dibu Martínez. El VAR avisa que hubo falta sobre Lisandro Martínez en el arranque de la jugada y lo anula, Dios mío, ¿otra vez el cuore?
Mac Allister sigue ganando en el primer palo pero Egipto sigue contraatacando. Arranca Salah en velocidad, Nahuel Molina no se anima a salirle, el crack egipcio la lleva hasta el área y se la da a Hassan, es bueno, pero no sabíamos que tanto, baila en el área y le sirve el gol a Mostafa Ziko, y este vale, este sí que vale, quedan 20 minutos para remontar el dos a cero.
En el minuto 79 le llega la pelota a Messi abierto por la derecha, donde le gusta, la pone en la zurda, lo ve al Cuti que se había quedado en el área, levantale un monumento a Cristian Romero, gana en todos lados, lo fusila de cabeza, es el descuento. Atlanta es la Bombonera. 68.000 personas y un solo grito. Quedan 10.
Entonces llega el genio del fútbol mundial, el más grande de todos los tiempos, la pone al segundo palo, la pelea Lautaro, la baja Montiel, y llega él, el GOAT le dicen los chicos, le da con la zurda para quebrarle los brazos a Shoubir y que se venga abajo la cancha, el país entero, ¿de qué planeta viniste Leo?.
Argentina va como si no hubiera un mañana. Shoubir se la saca a Mac Allister y Egipto construye un peligrosísimo contraataque que se topa con Paredes. ¡Bien, Paredes! Ya pasó el 90. Juli roba en defensa, sale en velocidad y le pone un gran pase a Lautaro que saca un preciso centro para la llegada del inmenso, Enzo Fernández se eleva al cielo de Atlanta y le cabecea al otro palo al arquero. Es el 3 a 2, es la locura, Egipto pide que no valga, que no puede ser, que estos locos van a matar del bobo a todo el mundo.
Quedan unos minutos, para disfrutar con lo que nos queda del corazón, para cantar “el que no salta es un inglés” porque “Argentina es un sentimiento”, camiseta al aire, van a tener que subirle la potencia al aire acondicionado. Lautaro la aguanta, y balia, baila cumbia para que termine el partido. El que no se termina nunca es el 10, parece mentira que todavía nos pueda hacer seguir sufriendo un poquito más.
Los jugadores se van a festejar con la tribuna, Messi se saca la camiseta, no la pierdas, por favor. Lo mantean, ya no saben qué hacer con él. El festejo es más grande, cada día más grandes, la emoción parece que ya no tiene límites, sale por los poros. Estos chicos se cansan de ganar, pero no ganan de cualquier manera, ganan con el corazón, con el alma, sin que les sobre nada. Así me gusta a mí.
Scaloni se va de la conferencia de prensa a ver el partido de Colombia y Suiza, de donde saldrá nuestro próximo rival en Kansas. La primera clara la tiene Puerta, que lo hace volar a Kobel. Un error de Muñoz le da la oportunidad a Rieder y ahora el que ataja es Vargas.
Un tiro libre de Rieder que se va por poco y un remate muy desviado de Luis Suárez es lo poco que nos ofrece el partido. Después de la película de acción, nos han puesto un documental de animales. En la prórroga llegan las situaciones más claras, un cabezazo de Lucumí al travesaño y un derechazo de Amdouni que saca maravillosamente Vargas. La última le quedó a Campaz y la tiró a las nubes. 0 a 0 y a penales.
El primero lo tira JuanFer Quintero, gol de River. Xhaka no falla, aunque la toque Vargas. Davinson Sánchez va cansinamente hacia el punto penal y revienta el travesaño. Amdouni la coloca con clase a la derecha. Campaz la mete por abajo de Kobel. Akanji la tira a las nubes y vuelven a estar empatados. El Cucho Hernández le da fuerte pero es un atajadón de Kobel. Itten le pega fuerte al medio. El último de Colombia lo tira Lucho Díaz, categoría y gol. Le va a pedir a Camilo Vargas el milagro. El otro Vargas, Rubén, el de Suiza, el del Sevilla, no falla, termina 4 a 3.
Nos vamos de Atlanta, pasaremos por Chattanooga, donde vivió España durante las primeras semanas del Mundial, y por Nashville. Tenemos que llegar hasta Kansas, donde se enfrentarán el sábado la Argentina y Suiza. No se lo pierda, estos chicos no defraudan.

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