España decepciona

En la madrugada madrileña, el Ecuador de Beccacece metió tres tiros en los palos del arco de Costa de Marfil y en el último minuto una definición exquisita de Amad Diallo, el joven volante del Manchester United, les dio la inmerecida victoria por 1 a 0 a los africanos.

Suecia goleó 5 a 1 a Túnez con dos zapatazos espectaculares de Yasin Ayari, un gol de cada uno de sus peligrosísimos delanteros Alexander Isak y Viktor Gyökeres, y otro de Mattias Svanberg a los 18 segundos de entrar en el campo. Un cabezazo de Omar Rekik fue el gol del honor de los de Cartago.

Lunes a las seis de la tarde en Madrid, camisetas, cervezas y fuet preparados para ver el primer partido de España, el Campeón de Europa. Se enfrentan a los “tiburones azules” de Cabo Verde, unos inesperados debutantes en el Mundial. La joven estrella, Lamine Yamal, se recupera de una lesión y su puesto lo ocupará su compañero del Barcelona Ferran Torres.

El partido es desesperante, un calco de lo que hizo España cuatro años atrás en los Octavos de Final contra Marruecos, el balón circula de derecha a izquierda y de izquierda a derecha sin ninguna improvisación ofensiva, sin tirar al arco, con Pedri sin imaginación, con Rodri sin ritmo, con Ferran probando poco al sorprendente Vozinha, el arquero caboverdiano que juega en la segunda división portuguesa.

Luis de la Fuente tarda muchísimo en cambiar, cuando pone a Lamine Yamal y a Dani Olmo ya es muy tarde, España tiene diez minutos en los que acorrala a los envalentonados tiburones pero ya no puede marcar. Los niños españoles terminan hinchando por las Islas de Cabo Verde, festejando junto con los africanos el primer 0 a 0 del Mundial.

Un rato más tarde, otro europeo tropieza con el fútbol africano. Bélgica comienza perdiendo contra Egipto tras un golazo de Emam Ashour y lo consigue empatar 1 a 1 inmediatamente tras el ingreso de Romelu Lukaku que empuja la pelota al gol junto con el buen lateral derecho egipcio Mohamed Hany.

En medio de la pesada y calurosa noche madrileña vemos debutar a la Uruguay de Marcelo Bielsa en Miami. A pesar de un aceptable comienzo, no consiguió hacer daño a la defensa árabe que cuando pasó al ataque, le generó muchísimo peligro en los córners hasta que después de dos salvadas de Muslera, el central Abdulelah Al-Amri la empujó al gol para poner a Arabia Saudita en ventaja.

El segundo tiempo fue un monólogo celeste que recordó el partido de Argentina y Arabia de hace cuatro años, con Mohammed Al-Owais rechazando de arriba y de abajo, volando de palo a palo hasta que después de atajar el enésimo cabezazo de Viñas no pudo recuperarse para evitar que Maximiliano Araújo empatara. Arabia Saudita resistió el 1 a 1 hasta el final, un final dramático, que deja todo empatado en el que a priori era el grupo más desparejo del Mundial.

Andrés Margolles

Madrid, España, 15-06-2026