La locomotora alemana coloniza Curazao
Con todo Estados Unidos pendiente de la Final de la NBA que consagró a los New York Knicks campeones 53 años después, pasa desapercibida la victoria de Escocia por 1 a 0 sobre Haití con gol de Jhon McGinn.
Un rato más tarde, la Australia que hizo revolcarse al Dibu Martínez en 2022 volvió a demostrar su valía ganándole 2 a 0 a Turquía con un bonito gol de Nestory Irankunda en el primer tiempo y una hermosa galopada de Connor Metcalfe en el segundo.
En Houston, Texas, una Alemania que llega un poco desdibujada se enfrenta con la islita de Curazao. Rápidamente se ponen en ventaja los alemanes con gol de Felix Nmecha, pero los caribeños-holandeses se atreven a atacar y Livano Comenencia llega para marcar un gol histórico y empatar el partido. La potencia aérea alemana se impone en un córner cabeceado por Nico Schlotterbeck y el 3 a 1 lo mete Kai Havertz de penal.
La locomotora alemana no bajó el pistón y siguió haciendo goles, Jamal Musiala apareció en el área y definió cruzado, el joven lateral izquierdo Nathaniel Brown empalmó de derecha una dejada de Undav y anotó el quinto, el sexto fue de Deniz Undav aprovechando un pase atrás de Kimmich y el definitivo 7 a 1 llegó con una exquisita definición de Kai Havertz, que completó un doblete.
La jornada todavía nos deparaba un gran encuentro entre dos opositores a llegar lejos, la Holanda de Ronald Koeman frente a una Japón que brilló en las Eliminatorias asiáticas. Los naranjas fueron levemente superiores en el primer tiempo, donde Malen probó una y otra vez al gran arquero nipón Suzuki.
La segunda mitad fue trepidante, abrió la cuenta Virgil van Dijk con un cabezazo pero empató pronto Keito Nakamura con un potente derechazo. El joven Crysencio Summerville se sacó un zurdazo cruzado para poner otra vez a Holanda en ventaja y el planteo conservador de los europeos lo aprovechó Koki Ogawa con un cabezazo en el final, que apenas se desvió en Kamada, para poner el 2 a 2 justo y definitivo.
Andrés Margolles

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