Neymar empieza a brillar | día 19

Samara es la playa del Volga. Si caminar bajo el sol por las calles de Kazán era un desafío, aquí es un suicidio. En esta ciudad de un millón de habitantes juegan esta tarde Brasil y México por los Octavos de Final. Por suerte están acostumbrados a estas temperaturas, los sombreros mexicanos vienen más a cuento que nunca.

El Cosmos Arena, en alusión a la tradición aeroespacial de la ciudad que estuvo por ello cerrada a los extranjeros durante la guerra fría, es un moderno estadio a las afueras de Samara con capacidad para 45.000 personas. Se nos antoja demasiado grande para el modesto Krylia Sovetov Samara, que acaba de ascender a Primera División.

Esta tarde lo repletan mexicanos y brasileños. Los primeros ya festejan la victoria de López Obrador en las urnas, y creen poder hacerlo por partida doble, dicen que a Brasil ya le han ganado varias veces, que si fuese la Argentina no tendrían la misma fe. Los brasileños repasan la lista de eliminados: Italia, Alemania, Argentina, España, se ven como los favoritos y confían en ratificarlo.

Los dos laterales brasileños están lesionados. No juega Marcelo, lo reemplaza Filipe Luis. No juega Danilo, juega Fágner, del Corinthians, como en los últimos dos partidos. En México, Rafa Márquez, con 39 años, sale de titular. Eso puede ser un hándicap importante en la calurosa Samara. ¿Podrán repetir Carlitos Vela y el “Chuky” Lozano el recital que dieron contra la vieja Alemania?

Parece que sí. Carlitos Vela hace magia por la izquierda, el “Chuky” Lozano los encara a todos, Guardado se hace dueño de la pelota en el medio, hasta Gallardo se anima subiendo el lateral. Pero cuidado, porque este Brasil de Tite se siente cómodo sin la pelota.

Recuperan Paulinho y el incombustible Casemiro y se la dan a Neymar con ventaja. Lo encara al pibe Álvarez y le gana por afuera y por adentro, pero se encuentra con el “Memo” Ochoa, que ataja con el alma y con las manos. Y Coutinho se la da a Gabriel Jesus, y el “Memo” se la ataja. Ha sido un buen primer tiempo de México, pero Brasil ha llegado con más peligro.

Para el segundo tiempo, Osorio lo saca a Rafa Márquez, que estará fundido, y lo mete a Layún para que marque a Neymar. Brasil sale a ganar el partido. Coutinho lo vuelve a hacer lucir a Ochoa. Ahora la agarra Neymar, todos corren tras él, la deja de taco para la entrada en diagonal, a velocidad supersónica, de Willian, que mete un centro rasante para que aparezca en el área chica el mismísimo Neymar para empujarla al gol. Aceleró Brasil, aceleró Neymar, aceleró Willian, y ya están en ventaja.

Brasil y Neymar empiezan a brillar. Vágner sube la banda derecha, Paulinho pisa área, y la salva el memorable Ochoa. Willian está jugando un partidazo, pero también se encuentra con el “Memo”. México ya no llega, apenas el último zapatazo de Carlitos Vela que saca Alisson, Thiago Silva es una pared, cómo lo extrañó Brasil en aquella goleada con Alemania.

El final está cantado. Entra Fernandinho para agregarle más trabajo al mediocampo, y se la da a Neymar, que en dos zancadas se planta solo frente a Guillermo Ochoa. Neymar define. El “Memo” no llega ni con el alma, ni con las manos, pero llega con el pie y la desvía. Y entra Roberto Firmino a la carrera para marcar el 2 a 0 definitivo.

Sólida victoria de Brasil. Muy buen partido de Neymar. Es cierto que no es el Brasil del ’70, que no le gusta mucho la pelota, pero es muy serio atrás, ordenado en el medio, y los de arriba saben tanto contraatacar, como desnivelar una defensa posicionada. Con el plus de Marcelo, que hoy no jugó por estar lesionado, no cabe duda de que es el principal favorito a quedarse con el Campeonato del Mundo.

La Bélgica de Roberto Martínez cerraba la jornada contra la dinámica Japón, que aguantó el dominio belga gracias a la versatilidad de Maya Yoshida en el fondo, y la jerarquía de Nagatomo en el lateral izquierdo. La sorpresa llegó al comienzo del segundo tiempo, cuando Vertonghen cerró horrible un pelotazo cruzado para Genki Haraguchi, que se metió en el área y batió a Courtois con un tiro cruzado. Por si fuera poco, Takashi Inui volvió a sacar uno de sus zapatazos de la nada, y puso dos goles de diferencia entre japoneses y belgas.

Lo que no consiguió Bélgica por abajo, lo logró por arriba, en un despeje alto, altísimo, la pelota cayó en la cabeza de Jan Vertonghen y el modesto Kawashima se descolocó y la fue a buscar adentro. Y lo empató Marouane Fellaini para lo que entró, con un cabezazo a un centro hermoso de Hazard, que jugó otro muy buen partido. En la última jugada del partido, apareció el mejor arquero del mundo, Thibaut Courtois. Córner para Japón en el último minuto, el arquero belga la va a buscar en el aire, la descuelga, y lanza el contraataque en los pies de De Bruyne. El resto lo hace la precisión del juego ofensivo de Roberto Martínez, y Nacer Chadli termina definiendo a placer en el último segundo del partido. Victoria agónica por 3 a 2 para Bélgica. Tendrá que mejorar mucho su defensa para competir contra Brasil en el que será el más bonito de los partidos de Cuartos de Final.

Andrés Margolles

Samara, 02-07-2018