vozed 39 : 8, 8, 8; horas para dormir, trabajar y para el ocio

» VozEd 39, abril – mayo 2013vPortada6.02

8, 8, 8; horas para dormir, trabajar y para el ocio
Contenido:

Forma y fondo »
» En defensa del ocio por Moisés Martínez Ayala
» La generación del insomnio por Ruy Feben
» Bitácora de una mujer embarazada por Nadia Orozco
» Tiempo para soñar por Édgar Adrián Mora
» Las horas nalga por Mael Aglaia
» Los cinco momentos del día por Gerardo Sifuentes
» ¡Quememos los libros de Paulo! por Adrián L. Alexander
» Manifiesto del Aplazamiento Oportuno por Denisse Espejel
» TOCADISCOS: El tiempo se acaba por Rolando Mendoza Fajardo

Internacional »
» Hugo Chávez: Ya no se callará jamás por Andrés Margolles

Cartas de viaje »
»
Estambul: azulejos de luz azul por Manuela della Fontana /ilustración de Cristina Sánchez Reizábal

Cuento »
» El manual por César S. Sánchez

 

®Portada: Lizzeth Bedolla

  • En defensa del ocio

    «Hay niveles, dicen algunos, en esto de utilizar el tiempo libre pues cuando se ama estar en el trabajo y vivir en él, entonces a la persona se le señala como un workaholic, un adicto al trabajo, una persona sin vida. La diferencia entre este ente y la persona que emplea su tiempo desde una actividad recreativa es que no está esclavizado. Uno emplea su tiempo libre para entretenerse, el otro hace de su tiempo libre un eslabón más de su actividad laboral, la cual depende de un tercero. Esclavo es uno, el otro amo» En este ensayo, el autor hace una reflexión sobre el tiempo libre y como este deja de ser “libre” en tanto se establecen horarios, fechas, rigurosidad y cotidianidad.
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  • La generación del insomnio

    «Mientras, fantaseo con lo que ocurre después, con lo que es más real: cocino con mi mujer, leo, veo algo en la televisión (por cable), escribo, escribo, escribo, y para tener más de esto duermo lo mínimo necesario. El insomnio sigue siendo emocionante y aventuroso, pero esta vez no es furtivo, sino obligatorio: de no ser por el desvelo que me aprendí hace mucho, hoy no tendría una vida en absoluto.»
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  • Bitácora de una mujer embarazada

    «Repaso mentalmente lo que tengo que hacer durante el día, y pienso que debería levantarme. Luego pienso que en mi estado, con el cuerpo unos cinco kilos más pesado y un escurridizo centro de gravedad, levantarme de la cama requerirá que junte un poco más de fuerza de voluntad, amén de que sólo voy a estorbarle a mi marido y a volverlo loco, así que, por un rato más, desisto.» Una crónica en la que la autora nos cuenta cambios relevantes en las prioridades, la agenda y el centro de gravedad
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  • Tiempo para soñar

    «Veía en un periódico en días recientes un infograma (creo que así se llama) donde aconsejaban las mentes preclaras del diario cosas para hacer más llevadero el viaje: leer, contestar correos electrónicos, ponerse al día con las redes sociales en las que se esté, sacar fotografías del entorno, aprender un idioma a través de diversas apps. (…) Me llamó la atención es que ninguna de las “sugerencias” para aligerar el viaje implicaba socializar con los compañeros de transporte.»
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  • Las horas nalga

    «Las horas frente al escritorio son ya personificación de una “cultural laboral”; sentados se levanta la ignominia: somos como trabajamos.»
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  • Los cinco momentos del día

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    «Para mi es un hábito, y lo cierto es que me funciona; marcar estos cinco instantes diarios sirven de quiebre entre los eventos extraordinarios, alegres, íntimos, tristes, gloriosos o patéticos de la semana laboral. Si no puedo estructurar mi horario para acomodar el ritmo 8/8/8 al menos tengo estos puntos de referencia que me sirven de guía ¿cuáles son los suyos?» A través de una crónica del día a día, el autor nos cuenta los hitos que utiliza para saber que la vida no se ha convertido en rutina
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  • ¡Quememos los libros de Paulo!

    «No pierdas el tiempo te dice todo el mundo en todos lados. Orden, debes tener orden, dicen. Orden, siempre orden, y perder el tiempo es falta de orden. Y tanto nos impacta el hecho de perder el tiempo, y más aún por la falta de orden, que acabamos acojonados y con sentimiento de culpa; y en mi caso hay algo que hace que se me remuevan las vísceras, por lo que termino buscando en las fuentes de la sabiduría que me ayude a controlar ese resquemor. Acudo a los libros, pero siempre acabo con los [libros] de autoayuda, y de ahí llego a los libros de Paulo Coelho, que son lo «más mejor» de esas cuestiones, según mucha gente que me aconseja. Así de grave es el tema. Y yo estoy jodido, no solo por buscar ayuda en esos los libros sino, también, porque soy despistado.»
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  • Manifiesto del Aplazamiento Oportuno

    crucigrama
    LA BARRA INTERMITENTE del procesador de texto es mi electrocardiograma de todos los días. Tenga o no fecha de entrega, mi relación con Word ha sido más duradera que con mis propios padres: siempre hay algo que escribir, algo que revisar, una corrección pendiente o una traducción por entregar. Ya sea que trabaje desde casa […]
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  • TOCADISCOS: El tiempo se acaba

    «Realmente tenemos muy poco tiempo para dedicarlo a uno mismo, para hacer lo que realmente nos gusta, ¡para escuchar música! El tiempo es así, no tiene piedad, inconsciente de nuestra frustración, sordo a nuestras quejas. […] ¿Qué hacer ante esa falta de tiempo? ¿Qué discos deberíamos escuchar? En este punto tendríamos que ser eficaces». Una lista de discos para adentrarnos luego en discografías completas
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  • Hugo Chávez: Ya no se callará jamás

    Con la muerte de Hugo Chávez, desaparece el hombre, el líder latinoamericano. Pero se afianza y queda impregnado, para siempre, su discurso: la unión latinoamericana.
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  • Estambul: azulejos de luz azul

    "Karagöz, las sombras y Estambul" Ilustración: Cristina Sánchez Reizábal
    «Pero que no te contagien la nostalgia: camina por sus calles torcidas, desconchadas, de viejo pavés, enrédate en miradas que no te dejan indiferente y así, sin querer, topas con esos pescadores que invaden con sus cañas el Puente Gálata, con ese fuerte olor a mar que inunda el aire. Y aún así te decides a probar el pescado, un caldero lleno y una plancha, ni siquiera puedes llamarlos puestos de comida rápida. Los turistas se agolpan esperando en los muelles para montarse en cualquiera de los barcos que a modo de crucero les pasearán furtivamente por el Bósforo.» /Ilustración de Cristina Sánchez Reizábal
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  • El manual

    «Todo cambio de actitud debe ir dirigido a otorgarnos un mayor control sobre nuestra propia vida.» Un manual en el que están todos los procesos definidos para que la vida no sea un caos.
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