No hay buen puerto, de Hermann Gil Robles

vPortada_ebookb_NohaybuenpuertoporHermmanGilRobles_tamVozed» No hay buen puerto de Hermann Gil Robles

2013, VozEd editorial
eBook 04 de la colección “Relato breve”
Ilustraciones: Carlos Dzul
Diseño gráfico y portada: Lizzeth Bedolla
ISBN: 978-84-616-5838-1
Formato: epub y mobi

«Solo hay una Literatura: la que perturba. La que trata los asuntos humanos tan acertadamente que convierte al lector en el huésped constante. En el asiduo de la noche que llega para compartir amantes, sueños, ventanas, ideas, sonrisas, espacios. El cómplice amoroso que no se quiere ir porque ha comprendido que no hay mejor lugar sobre la tierra o sobre el universo que estas páginas luidas. (…)

Aquí hay una serie de cuentos que se mueven en constantes narrativas que develan la madurez de su autor: la violencia, el sueño, las drogas, la muerte, y los callejones sin flecha, son los hilos expositivos que entran y salen en claroscuro. Hermann Gil expone con un estilo duro la vida de una generación que es todas las generaciones, que se mueve en un abanico de percepciones que más que descubrirle mundos le produce una serie de confusiones que pueden terminar en suicidio o en la imposibilidad de comprender la verdad. Nadie puede atracar en buen puerto por sí mismo, parece sugerir el narrador en un juego perverso. Nadie puede escapar a la desdicha si en su suma diaria prevalecen los errores. Todo ese abanico se convierte en una advertencia perturbadora a la que más vale tener en cuenta. Sin moralizar, el autor perfila con precisión las actitudes más comunes de los seres humanos: el sentido de búsqueda, el segundo error, la competencia desleal. (…)

La tendencia de Gil Robles por lo fantástico es saludable en una Literatura como la mexicana en la que el realismo se lleva las palmas.»

Élmer Mendoza, en el prólogo de No hay buen puerto.

Hermann Gil Robles nos entrega un libro de cuentos con el que logra inquietarnos. Cuentos que nos perturban, donde los personajes se obligan a ir hacia adelante, a avanzar, aun sin tener claro el por qué, o peor, aun en contra de ellos mismos. Nadie se libra de su destino –nos dice Élmer Mendoza sobre No hay buen puerto–, y mucho menos de las fatalidades que uno mismo alimenta. «Pobre de aquel que no se cuide de sí mismo.»

 

 

» Reseñas:

  • Rubén Prieto: «Hoy os quiero presentar al escritor mexicano Hermann Gil Robles que acaba de sacar a la venta su nuevo libro “No hay buen puerto”. Una colección de 6 cuentos (no aptos para todos los públicos) que van desde unos jóvenes sin preocupaciones y con predisposición a probar nuevas sustancias, hasta adultos atormentados por sueños recurrentes y la muerte de un familiar, pasando por una chiquilla completamente normal que, sin buscárselo, encuentra su final.»
  • Jaime García y García hace una reseña de No hay buen puerto en Crónicas profanas donde compara al libro «con una droga y a los editores de Vozed editorial con dealers».
  • Sergio Ceyca hace una reseña de No hay buen puerto en su blog Ojos encierra cielo.
    «En casi todos los cuentos de Herman Gil Robles, los protagonistas pareciera evitan pensar en algo, olvidar durante un día lluvioso los problemas en casa; venga, estimado, querido lector, venga, ¿cuántas veces uno no desearía eso mismo?»