Charla virtual con Joel Flores, autor del libro de relatos El amor nos dio cocodrilos

Joel Flores (Zacatecas,1984) es licenciado en Letras por la Universidad Autónoma de Zacatecas. Relatos suyos han sido publicados en las antologías Sensational Gourmets (Nostromo Editores), Antología de Letras, Dramaturgia y guión cinematográfico, Jóvenes Creadores 2006-2007, (CONACULTA FONCA), y Son de Marzo (Universidad Autónoma de Guanajuato). Y como reconocimiento a su labor literaria ha sido galardonado por las becas FONCA y FECAZ, en las emisiones 2006-2007, 2004-2005 y 2009-2010, en la categoría Jóvenes Creadores. También disfrutó de una residencia en España patrocinada por la Fundación Antonio Gala, donde escribió su segundo libro de relatos. Actualmente vive en Tijuana, ciudad donde ha impartido clases de Literatura y Redacción dentro del Informe Policial Homologado a elementos municipales.

Joel Flores en charla virtual sobre su libro de relatos El amor nos dio cocodrilos

Joel Flores: Hola. Gracias a todos por estar aquí y por leer lo que sucederá en este evento.

Humberto Bedolla: Joel, ¿cual fue el origen de El amor nos dio cocodrilos?

El origen de El amor nos dio cocodrilos tiene muchas historias, una de ellas es la beca que me concedió Conaculta FONCA con la que escribí el libro y otra es lo que yo buscaba hacer como escritor a mis 23 años, que era escribir un libro de cuentos con corte fantástico, que explorara los límites de la realidad pero desde la psique, es decir, desde cómo enfrentan los seres humanos una anomalía que trastoca su mundo.

Celia Calzada García: ¿por qué le pusiste ‘El amor nos dio cocodrilos?

Al principio el libro tenía otro nombre, pero con el paso de los años, que fueron 6 en los que me decidí sacar ese libro, me di cuenta que el relato “El amor nos dio cocodrilos” era el que mis lectores y amigos más conocían de mí. Comenzó a incluirse en varias antologías y en revistas de circulación nacional y extranjera. Eso me hizo darme cuenta que el título del relato también podía ser el título del libro. Y fue por eso que decidí ponerle así.

Adriana Briseño Hernandez: ¿Cuando dices “…desde la psique, es decir, desde cómo enfrentan los seres humanos una anomalía que trastoca su mundo” te refieres a las respuestas emocionales que pueden darse?

La respuesta es sí. El libro desde un inicio intentó jugar con la capacidad de asombro de los personajes y el género fantástico, pero desde el objetivo de que todo suceda en la misma cabeza de los personajes y sus ilusiones. Por ejemplo, el relato de El amor nos dio cocodrilos, es la historia de una pareja que no puede tener hijos y adopta, en lugar de un bebé ajeno, a un cocodrilo. Y sobre ese hecho sobrenatural quise trabajar. Otro relato explora la idea de un niño que enfrenta la sorna de sus compañeros de escuela con su idea de tener súper poderes.

Fernando Motilla Zarur: Excmo. Mtro. Flores, ¿de que manera influyo su experiencia en la residencia artística que tuvo en Andalucía para la creación de este libro y que parte del mismo escribió usted ahí?

Luego de la historia ambientada en el FONCA y los viajes que hice a Guanajuato, San Luis Potosí y Distrito Federal mientras escribía ese libro con el apoyo de Conaculta, la Fundación Antonio Gala me becó para escribir mi segundo libro de relatos, que se llama Rojo semidesierto. Sin embargo, lo que pasó allí fue estupendo, pues en lugar de terminar del todo mi segundo libro finalicé el primero gracias a la lectura de amigos entrañables que me dieron consejo y amistad no sólo sobre la literatura, sino también sobre el arte. Recuerdo que en esa casa, que está en Córdoba España, vivimos cerca de 15 artistas que querían conquistar el mundo desde su forma de hacer arte. Allí, podría decirse, fue donde concluí este libro.

Joel Flores La edad fue muy determinante, pues supongo que a nuestros 24 o 25 años todos, al menos los que nos dedicamos al arte, nos creemos hermosos y perfectos y que estamos dotados de cualidades que nos ayudarán a lograr cambiarle la vida al otro gracias al arte. Esa candidez tiene mucho que ver con mi libro, sobre todo con el último relato, “Hiperbólico”.

Fernando Motilla Zarur: ¿El amor nos dio cocodrilos – el cuento no el libro – parte de una experiencia vital en parte o todo es ficción?

Esa pregunta suelen hacérmela seguido. Y siempre suelo decir que yo no soy el chico de los cocodrilos ni tampoco tengo problemas de infertilidad con mi pareja. Y sobre ello propongo ver al autor como un ente alejado de su obra, como alguien que muere, como diría Barthes, cuando la obra nace. Sin embargo, no es del todo cierta esa afirmación, por más que los escritores digan que no somos lo que escribimos. En “El amor nos dio cocodrilos”, el relato, creo que hay una manera muy personal de cómo veía yo el amor hace años. Y también una idea de paternidad muy influida por los escritores que llegué a leer por esos años, como Paul Auster o el mismo Roth. A esto hay que agregarle, también, la idea de cómo una pareja enfrenta el aborto y qué soluciones tiene para superarlo. A ello le quise dar el toque fantástico y jugar con el símbolo desunión, igual a cocodrilo.

Karla Raquel: Joel Flores, en tu libro tocas el tema de que las personas sentimos de cierta forma pero actuamos de manera distinta. ¿Piensas esto es falta de asertividad? ¿Consideras que como sociedad premiamos a los que no sienten?

Desde la aparición de un libro que marcó mucho a mi generación, al menos a los que comenzamos a crearnos con Internet, que se llama Hommo videns, creo que se se avecinaba una ola del ser humano entelerido y que iba en declive en cuanto a sus sentimiento por el otro, es decir, que ahora cada vez que vemos morir a alguien, sobre todo en México, en lugar de sentir una pena grande o afligirnos, lo vemos como algo normal, cotidiano. Y sobre esto recuerdo un cuentazo de mi amigo Juan Gómez Bárcena que se llama Resistencia. Se trata la historia de una familia que se queda sin luz por culpa de la madre, que acaba de electrocutarse luego de haber querido cambiar los fusibles del medidor. Los hijos, buena o malamente, se apuran más porque ya no podrán seguir chateando o jugando ps3 porque ya no hay luz, y la muerte de la madre les importa un pepino. Sobre esto quisiera precisar que las nuevas tecnologías de la comunicación no tienen la culpa, creo que la culpa está en cómo se están orientando y la manera en que las usamos. Supongo que en nosotros está unir las máximas de las humanidades, sobre todo a la literatura, con el progreso de Internet. Pues debemos recordar que hacer literatura es ponerse en el lugar del otro.

Edgar Omar Avilés: Hola, Joel. ¿Dónde se puede comprar tu libro en el DF?

Que gusto leerte aquí, no esperaba más. El amor nos dio cocodrilos es un -ebook, y lo puedes comprar en Amazon y Smashwords.

Mauricio Orellana Suárez: Saludos, Joel. Aquí mis preguntas: ¿Cómo irrumpe la violencia en este libro de cuentos? ¿Se vuelve protagonista? y ¿es un tema recurrente en tus otros relatos?

Mauricio Orellana Suárez, es un gusto tenerte aquí. Primero que nada, por aquellos años quería experimentar con la violencia y sus 4 manifestaciones, la estructural, la física, la acústica y psicológica, pero después de eso me di cuenta de que estaba cayendo en algo muy estático y hasta artificial. Y fue cuando decidí echarme mano del género fantástico para explorar hasta que punto podemos hacer daño al otro a través de nuestras emociones y obsesiones.

Nestor Medina: Que tal Joel, me siento afortunado de haber conocido aquel relato que por su titulo lo recuerdo, mi pregunta es: ¿qué tan apegado es a ese primer cuento el libro como resultado final, se transformó en el desarrollo, o cual sería el tema principal en que convergen los relatos que lo componen? gracias

Qué buena pregunta Nestor Medina. Te contesto. Este libro lo terminé, en escritura, en dos años. Sin embargo, quizá por muchas taras de mi parte, lo reescribí muchísimas veces. Alguna vez un músico me dijo que un compositor es lo que borra y no lo que escribe y creo que eso me pasó a mí en la creación de este libro. Al principio sólo eran 6 relatos y luego fueron 10. Luego fueron 9 y 8 y después de tanto trabajarlos me di cuenta que estaba destruyendo mi propia idea y que era mejor reestructurar el libro. Allí me di cuenta, en primer lugar, que yo estaba haciendo un libro que tiene un hilo conductor y ése es el género fantástico, después me di cuenta de que ese libro está anillado con otros cuentos por su temática. Eso me llevó a algo bueno en mi proceso de escritura, y eso bueno fue a retomar las tramas de todos los relatos y de manera muy sugerente engarzarlas con el último relato, que es “Hiperbólico” y trata sobre la historia de un hombre que está escribiendo un libro y no lo termina porque le falta algo real, algo verdadero, que es un asesinato que debe cometer él mismo. Sobre eso acomodé de nuevo los relatos, reestructuré el libro bajo esa idea y propuse un libro con relatos aparentemente seriados. Quizá por eso me tardé tanto en terminarlo.

Celia Calzada García: ¿Cuáles son los autores que tomaste de modelo para lograr el registro de estos relatos?

La respuesta es muy variada. Por aquellos años traté de leer mucho a Poe, en un principio, luego a Cortázar, Bioy, Borges, Amparo Dávila, Roberto Bolaño, Álvaro Enrgue y hasta Enrique Serna. Pero no fue hasta que una antología de relato gringo me abrió los ojos y encaminó en muchos sentidos mis gustos literarios. Esa antología se llama Generación quemada y allí aparecen Foster Wallace, Dave Eggers, AM Homes, entre otros.

Humberto Bedolla: Joel, como escritor, ¿cómo es la relación con el lector cuando este va camino del libro electrónico? ¿Qué hacer para llegar a él?

Desde hace años llevo un blog que se llama http://bunker84.blogspot.mx/, allí empecé a hacer mis primeros pininos literarios y hasta hacer y deshacer. Creo que eso ayudó a que mis textos llegaran a muchos lectores y a saber cómo está leyendo hoy en día la gente y también a qué está leyendo, y también a ganar amigos que están interesados en el libro electrónico. Quizá por eso, al final, decidí en publicar El amor nos dio cocodrilos en e-book. Pero existe también otra situación. Tengo amigos que han publicado en editoriales comerciales y no tan comerciales y es tan complicado conseguir su libro, que hasta parece que no publicaron jamás. Incluso la última vez que estuve en Distrito Federal, llegué a ver en una feria del libro en el Zócalo un puesto de viejo vendiendo una montaña de libros de la colección de Tierra Adentro que nadie había querido comprar o no se les dio la difusión necesaria. Y eso es algo triste, pues Tierra Adentro, que se jacta de ser una editorial que promociona a los jóvenes escritores, no deja de verse solamente así misma y a quedarse en las viejas políticas de promoción. Como esta historia, existen otras. Y creo que cada escritor joven que se lanza a publicar en una editorial comercial o no comercial debe tener la suya.

Yo aposté por el libro electrónico porque busco llegar a más lectores, que mis relatos se lean en todas partes y quiero aprovechar internet para que la promoción y distribución del libro no sea momentánea, sino que siga cada vez que alguien busca en Google “El amor nos dio cocodrilos”, de Joel Flores. Y así le sea fácil conseguir mi e-book.

Celia Calzada García: ¿Por qué una editorial digital e independiente?

Celia, escogí una editorial independiente, como lo había escrito minutos antes, porque me interesa llegar a más lectores y que la promoción de mi libro no sea intermitente sino permanente, es decir, que los lectores, cada vez que quieran leer “El amor nos dio cocodrilos”, busquen en Google y no se les complique conseguirlo. Este argumento para muchos escritores que son renuentes a las TIC puede ser débil y hasta dañino para las editoriales, pero creo que el nuevo cambio de paradigma en cómo nos comunicamos está favoreciendo al libro electrónico y a la forma en que leemos. Quizá por eso, y otras razones, fue porque decidí publicar en digital.

Luis Panini: Hola Joel. Felicidades nuevamente por este logro. Cuando comencé a leer el libro esperaba una serie de textos de corte absolutamente realista porque conozco algunos de tus gustos literarios, pero me ha dado mucho gusto descubrir ahora que estoy leyéndolo que favoreciste el género fantástico, un género un tanto “ninguneado” por más de un escritor en México, lo cual nunca he logrado comprender. En fin, lo estoy disfrutando mucho. Mi pregunta: ¿Cómo escribes un cuento, comienzas a elaborar una sinopsis antes de sentarte a escribir o fluye de manera más orgánica e improvisada mientras lo haces?

Cuando escribí ese libro creo que aprendí que en realidad escribir relato es parir chayotes. Pues yo sólo quería ser escritor, había leído mucho y había escrito poco. Fue entonces cuando no sólo aprendí qué es el cuento en cuanto a su creación, sino también a descubrir cómo iniciarlo y saber cuándo está terminado. Verás, algunos relatos, como el de “El amor nos dio cocodrilos” o incluso “El visitante”, los escribí en una sentada, de 2 am a 5 am de la madrugada. Sin embargo, “Hiperbólico”, “Niño superhéroe” y “Luz óxida” me llevaron más tiempo, porque quería hacer algo mejor logrado. Me sentí aquellos años como una especie de orfebre que buscaba la perfección. Sobre esto, tengo incluso una historia que cuenta cómo se creó “Hiperbólico”. Era el 2008, las tres y tantos de la madrugada y no podía dormir. Recuerdo que por ese año lo único que quería era terminar el libro y comenzar otro, pues no siempre lo becan a uno por escribir. Fue entonces cuando me sucedió el “Eureka”, pues en aquella habitación de la Fundación Antonio Gala se me ocurrió, por fin, cómo acabar un relato que tenía 2 años sin terminar y de una u otra manera sabía era el que cerraría mi libro. Recuerdo también que bajé en pijama al baño de la biblioteca, pues suelo lavarme las manos antes de escribir, y en el acto, cuando quise hacerlo, se me cayó el celular a la taza del baño. En ese momento se me ocurrió, al ver el azulejo del baño, el lavamanos, la puerta, la calefacción, no sé por qué el final de “Hiperbólico” y cómo darle arranque a algo que creía estaba sin vida. En suma, creo que suelo escribir el cuento aún sin estarlo escribiendo y soy tardado para finalizarlo.

Édgar Adrián Mora: Joel, ¿de qué manera crees que influye en tu escritura el hecho de que seas un escritor viajero, migrante, en movimiento perpetuo?

Mi variado cambio de ciudades, el haber vivido fuera de México un tiempo, e incluso el haberme encaprichado en no volver a Zacatecas creo que en cierta medida sí ha influido mucho en mi escritura. Sobre todo en mi imaginario, más que en mi estilo. Supongo que me ha hecho madurar para bien y ver más con otros ojos el mundo.

Carlos Legi Aguilar: Gracias por compartir tus experiencias. Joel, ¿vas a tener alguna otra presentación de tu libro próximamente?

El 25 de abril presentamos el libro en CECUT, a las 6 pm. Les doy las gracias a todos y gracias por sus preguntas. Me han hecho reflexionar cosas que tenía años no reflexionaba y a alinear nuevamente mis idea sobre la escritura. Que pasen buenas tardes los de México y Sudamérica y buenas noches los de España.

Hemos llegado a poco más de una hora de charla y no queremos irnos sin regalar algunos libros. Para esto Joel hará una pregunta. Los primeros tres que contesten bien serán los ganadores…

Joel Flores: Bueno, [dos preguntas]… para quiénes leen mi blog y me conocen un poco más: ¿Cuál es el nombre de mi esposa y relacionista pública?  

Respuesta: Flor Cervantes

Joel Flores: Y, ¿a qué escritora Zacatecana hago un homenaje en mi relato “El visitante”?

Respuesta: Amparo Davila

Les agradecemos su presencia en esta charla virtual con Joel Flores, y no olviden que pueden conseguir EL AMOR NOS DIO COCODRILOS en Smashwords y Amazon. Y la página del libro con la recopilación de las reseñas hasta ahora:

http://vozed.org/2012/12/el-amor-nos-dio-cocodrilos-de-joel-flores/